El demonio (1999)

“El tiempo y el aislamiento son enemigos implacables de la cultura, y ésta es una flor que requiere de muchos cuidados.”

¿Qué contiene?

Un estupendo relato corto de terror medieval.

¿De qué trata?

Nuestro protagonista es un monje que tras abandonar las vanidades de la corte del emperador de Occidente, entra al claustro en el monasterio de la Ribera del Ródano.

Posteriormente, ingresa en un monasterio español donde lo llaman “el hermano francés” y ahí disfruta su vida haciendo confesiones públicas (envidiando a los demás monjes por tener más pecados que él) y clavándose coronas de espinas.

Es designado como maestro de Hugo, hijo del Conde Edolfo (dueño de todas las tierras de la región, incluido el monasterio), ya que el conde debe partir a luchar contra los sarracenos.

Hugo es un muchacho de figura majestuosa, rostro perfecto, ojos verdes y altanero. El monje, a su lado, inmediatamente se sintió de menos.

Así, va al castillo de Hugo. Una noche, mientras se flagela, oye unos gritos. Se asoma y ve a un niño crucificado y a Hugo clavándole en el costado un candelabro una y otra vez. El chico es atormentado y Hugo es acompañado por una mujer y un hombre de piel oscura. El monje sale corriendo. Cuando regresa, minutos después, ya no hay nada en la habitación.

Hugo tiene a su servicio como juglar, a un enano particularmente asqueroso. Le falta un ojo. De mascotas tiene dos lobos que su padre había encontrado hacía 10 años.

Hugo acostumbraba desaparecer por largas temporadas. Un día, el enano lo lleva con Hugo, al bosque. Hugo está sentado a la orilla del lago. Luego nada desnudo en el lago exhibiéndose y sin decirle en ningún momento al monje para qué lo llamó. De regreso, pasan por un pueblo en ruinas a causa de la peste y Hugo se mete a una casa donde agoniza el niño que torturó en su habitación. Hugo, después de besar las costras y la sangre que cubrían al niño, le clava un cuchillo en la garganta y lo mata, ante el monje aterrorizado.

En el fondo de los ojos de piedra de Hugo, brilla una sombra roja. El monje percibe la maldad que hay en él.

Hugo (16 años) le confiesa al monje (26 años) que ama a su propia hermana.

Cierto día, Hugo lo lleva a una capilla pintada por él mismo, en donde a Cristo y al Diablo les había puesto su propia cara.

Una noche, el monje se encuentra con que Hugo violó a su propia hermana. Dos semanas después, la hermana y la madre se marchan a un convento, con el fruto de la violación. El monje comienza a desear ganarse el respeto y la admiración de Hugo.

Un día, llega al castillo un árabe, Amid de Bagdad, profesor de matemáticas de Hugo y el muchacho se propone romper con todas las reglas de la Naturaleza, e imponer el orden del caos.

El monje logra llevarlo ante la Inquisición y cuando ésta registra el estudio de Hugo, se encontró con luz artificial, textos filosóficos árabes, bocetos de anatomía que se complacían en el desnudo humano, planos de templos de estilo pagano. Fue condenado a tormento y después a la hoguera para que las llamas purificaran su cuerpo. Hugo se desmorona y comienza a llorar y el monje se siente arrepentido. Va a visitarlo a los calabozos y lo encuentra humillado, al fin, maltratado. Atado al potro. Era como un mártir a quien el monje hubiera aspirado parecerse.

Le dice que si se queda con él y deja al moro, él se responsabilizará por él y lo salvará. Hugo le contesta que de qué moro habla, si no existe tal moro. Es un invento del monje. El monje, desesperado, le clava unas tenazas candentes en el pecho. Hugo muere quemado en la hoguera, acusando al monje de embustero, porque él no tiene hermanos ni hermanas y su madre había muerto antes de que el monje llegara al castillo. Así que el monje arroja la primera antorcha. Y luego, aparecen mendigos clamando a Hugo, porque en realidad era un santo que siempre los había ayudado en todo.

Curiosidades:

  • El relato está escrito en primera persona, a manera de una confesión del protagonista, un monje subyugado por su joven discípulo, ya sea producto del delirio o relato de unos hechos vividos. Nos habla del los peligros de la belleza y de la perversión de la santidad.

Elemento plástico y literatura ilustrada:

El libro comienza con un pie de página de lo más sugestivo: “para el elemento plástico, se ruega al lector recurra al Medioevo visto por Bergman en ‘El séptimo sello’”. Me encanta eso de “elemento plástico”, además de que la idea me recuerda a mi sección “literatura ilustrada”, de manera tal que renombraré dicha sección.

Veredicto:

Terenci Moix es uno de mis grandes favoritos y definitivamente nunca me decepciona.

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