After dark (2004)

¿Qué contiene?

Una reverenda tomadura de pelo. No nos sorprende… una travesurilla más de Murakami…

¿De qué trata?

Pues habría que preguntarle a este señor qué nos quiso decir con éste, su éxito de ventas, pero a grandes rasgos:

Desde la distancia, como una cámara, Murakami recorre escenarios habitados por personajes solitarios.

La novela arranca con un narrador –que finge no ser omnisciente y lanza conjeturas continuamente- que nos guía desde las alturas hasta el mundo de la ciudad nocturna y solitaria.

Descendiendo, cerca de medianoche, nos fijamos en una persona como podría haberse escogido a cualquier otra. Se trata de Mari, una joven estudiante que muy tarde ocupa la mesa de un café, leyendo. De pronto, frente a ella se le sienta Takahashi, músico que va a ensayar con su banda. Resulta que Takahashi la ha reconocido pues ya se encontraron unos años antes, en una cita doble con la hermana de Mari, Eri, una joven de espectacular belleza que tiene su propia peculiaridad: lleva dos meses durmiendo continuamente sin querer despertar. En cualquier caso, ellos dos, y casi todas las personas que les rodean, están bloqueados en ese barrio donde hasta los trenes han dejado de salir.

Los personajes hablan y se revelan secretos, se levantan, van a otros sitios, alimentan gatos o se cruzan con otras personas. Como Kaoru, la encargada de un “love hotel” por horas llamado “Alphaville”, que pide ayuda para atender a una prostituta china –de la misma edad que Mari- agredida brutalmente por un cliente. Un cliente que también trabaja en ese mismo barrio. Y mientras tanto, Eri duerme en su habitación; se ha sumido en una dulce inconsciencia frente a un televisor que cobra vida y se distingue en la pantalla una imagen turbadora. Lo más inquietante es que no está enchufado.

La narración se ramifica en historias que brotan alrededor de Mari. El encuentro con Takahashi la llevará a visitar un Love Hotel en la que ejercerá de detective, a partir del cual se nos irán revelando retazos de la vida noctámbula de una ciudad que suponemos que es Tokio.

La novela es pura imagen, tan es así, que aveces pareciera que estamos leyendo un guión: describe escenas, habla de movimientos de cámara, sitúa puntos de vista, interpela al lector como espectador e incluso señala la banda sonora que debe entrar en determinados momentos.

Curiosidades:

  • After Dark viene de la canción de jazz Five spot after dark y el trombón lo toca Curtis Fuller.
  • Fuera del punto anterior, no encuentro nada que despierte mi curiosidad. Es un libro lleno de innecesarias tramas secundarias que además no concluyen en nada pues se trata más bien de un compendio de cabos sueltos.

Elemento plástico y literatura ilustrada:

Evidentemente, cuando Murakami escribió esto tenía enfrente la siguiente imagen de la obra de  Edward Hopper titulada Nighthawks, de 1942. Y luego presume de originalidad…

Veredicto:

No pierdas tu tiempo.