Las tribulaciones del estudiante Törless (1906)

¿Qué contiene?

Los resultados inevitables de toda educación basada en los abusos de poder y el autoritarismo. Hay cosas que sólo sirven para sacar lo peor que el ser humano lleva dentro.

¿De qué trata?

El joven  Törless es despedido por su amorosa madre en la estación de trenes. Se dirige a Rusia a estudiar en el Instituto W., en los terrenos de un convento en donde se trata de mantener a la juventud alejada de las malas influencias de la gran ciudad. En ese lugar se educan los hijos de las mejores familias y aunque en un principio va con agrado, no tarda en sentir después de su llegada, una fuerte nostalgia.

“Todo lo veía como a través de un velo.”

“Törless  tenía momentos en que la vida en el instituto le parecía por entero carente de sentido. Entonces se deshacía el cemento de sus empeños cotidianos y las horas de su vida pasaban desligadas, sin conexión interior entre sí.”

“Törless no participó en las orgullosas, tempranas manifestaciones de virilidad de sus amigos. La razón de ello estaba acaso en parte en cierta timidez frente a las cuestiones sexuales, como le ocurre a la mayor parte de los adolescentes; pero, sobre todo, en la naturaleza especialmente sensual de  Törless, que tenía colores más escondidos, vigorosos y oscuros que la de sus camaradas y por lo tanto se manifestaba con mayor dificultad. Mientras los otros se comportaban desvergonzadamente con las mujeres más por parecer ‘elegantes’ que por verdadera avidez, el alma de silencioso del joven  Törless  se revolvía flagelada por una verdadera obscenidad.”

Continuamente siente soledad y abandono, sentimiento que tal vez proceda de cuando en cierta ocasión lo dejaron abandonado en el bosque.

Encuentran a un compañero robando, Basini, y entonces sus compañeros y él se debaten sobre qué hacer: atormentarlo o perdonarlo.  Se les ofrece así la oportunidad de tener entre sus manos a una persona con la que poder ejercitarse en manejarla como un instrumento. Le tienden una trampa a Basini y se abalanzan sobre él a golpes, lo cual le provoca al joven  Törless una profunda excitación sexual. Lo obligan a decir que es un ladrón y  Törless se da cuenta de que Basini le despierta una increíble voluptuosidad.

Llegan las vacaciones. Todos parten y quedan nada más en la escuela Basini y   Törless, quien en las noches siente una gran necesidad de precipitarse hacia Basini dormido, como si fuera una presa.

Cierta noche, despierta a Basini y se da cuenta de que no es la primera vez que Basini es despertado, porque parece entender. Lo lleva a un cuarto escondido donde se desnuda ante  Törless  quien queda maravillado ante la belleza de su cuerpo. La belleza se le manifestaba ahora por el camino de la sensualidad. Basini le confiesa entonces a Törless que Beineberg y Reiting (amigos de Törless)  lo obligaban a desnudarse. Le decían a Basini que si se sometía, al cabo de un tiempo le sería perdonado todo. Le cuenta que Reiting lo hace desvestirse para que luego le lea en voz alta libros de historia de Roma y de sus emperadores, de los Borgia… cosas sangrientas, para terminar siempre pegándole. Beineberg a veces hasta lo pinchaba con una aguja para ver qué pasaba, como si fuera un fakir. Él aceptó esas humillaciones por miedo a que lo azotaran más o lo denunciaran.

Una vez que logra que Basini le cuente todo, le dice que se vista y lo despide. Pero una noche Basini se mete en su cama, dispuesto a darle placer porque dice que él no es como los otros.  Törless  confundido, a pesar de la voluptuosidad que siente, lo despide de su cama.

Regresan los estudiantes a la escuela y  Törless siente grandes celos de Beineberg y Reiting, pero ellos aparentemente tal vez ya se han aburrido de Basini.  Törless  se da cuenta de que Basini le inspira simpatía. Se había quedado muy deslumbrado con la desnudez del esbelto cuerpo de Basini. Para  Törless todo estaba ahora unido a un único, confuso inarticulado sentimiento que en su sorpresa podía confundir con el amor.

Un día Beineberg y Reiting deciden nuevas formas de torturar a Basini y finalmente lo que Törless siente por Basini desaparece, como si todas esas futuras humillaciones lo mancharan. Así que un día ordenan a Basini desvertirse. Beineberg saca un revolver y apunta a Basini, de rodillas, paralizado. Beineberg le dice que si hace exactamente todo lo que le digan, no pasará nada malo, pero a la menor oposición disparará contra él. Beineberg lo empieza a golpear como loco con un cinturón. Basini aullaba de dolor. Las torturas van subiendo de tono y un día Basini se acerca a Törless pidiéndole ayuda. Teme que lo maten. Pero Törless ya ha perdido todo interés íntimo por Basini.

Beineberg y Reiting deciden darle un último castigo a Basini: entregarlo a la clase. Törless ya no está de acuerdo, todo ha ido demasiado lejos. Pero lo llevan a cabo. Lo desnudan, lo empiezan a golpear, le pegan con los floretes de esgrima, pero antes de eso, Törless le desliza a Basini una nota avisándole lo que planean hacerle y que acuda al director.

Finalmente los sorprende el director y ponen fin a la situación. Corren a Basini y Törless regresa con sus padres.

Curiosidades:

  • El propio Musil pasó su juventud en una academia militar.

Veredicto:

Sólo apto para verdaderos interesados en la más oscura psicología humana y en la dinámica de verdugos y víctimas.

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